miércoles, 21 de noviembre de 2012

Cómo vender libros, una reflexión.

 
Sin ánimo de ofender a nadie, porque esto es una generalización burda, casi un pensamiento volado, estas son mis claves para vender libros en orden de importancia, a tenor de lo que he aprendido en estos años:
 
  1. Ser conocido,
  2. Apoyo del librero. 
  3. Distribución eficaz. 
  4. Edición atractiva y a buen precio. 
  5. Texto medio decente.
 
Por ser conocido me refiero no necesariamente a ser famoso, aunque así sería mucho más fácil, está claro, sino a tener el suficiente volumen de amigos y contactos para movilizar a los lectores a buscarte. El apoyo del librero no sólo es necesario para que pida tu novela a la editorial o distribuidora, sino también para que la recomiende y la coloque en un lugar visible de la tienda. Una distribución de buen alcance es vital, especialmente si los dos primeros puntos no son tu fuerte, aunque sin ellos tampoco te garantiza nada. Por suerte el libro electrónico va a evitarnos muchos dolores de cabeza en este sentido. La edición también me parece importante, un libro nos llama la atención desde su portada y forma física, y ayuda a compensar los dos primeros puntos que, como ves, siguen siendo lo más. Y por último la calidad de tu texto, fundamental para que una editorial te publique, no lo es tanto para que tu libro se venda, especialmente si los dos primeros puntos están asegurados. No, no es una paradoja.
 
Es decir, que en el peor de los casos si tienes contactos y eres popular, si los libreros te aprecian, si tu novela está disponible para llegar a cualquier parte y no parece del todo a cien, aunque tu texto sea una medianía vendes. Ejemplos, miles.
 
De todos modos, lo normal es que si el texto ha sido editado y tiene respaldo editorial -la calidad en auto o coedición es una lotería- no necesites demasiado para conseguir también los tres primeros puntos. Escribir una gran novela es el camino más rápido y mejor para conseguir ventas. Pero ya sabes que tampoco tienen por qué ser necesariamente así. No serán pocas las novelas excelentes que por falta de empuje en alguno de los otros cuatro puntos, ni siquiera en todos ellos, se han quedado en el camino.
 
Pero esto también se puede traducir de un modo optimista para quienes empiezan en la escritura y sueñan con compartir sus escritos: si eres bueno y consigues ser editado cúrrate todo el aparato social y afectivo porque sin ser popular no te va a leer ni Tato. ¿Dije optimista? Bueno, hablamos de libros. Si sabes manejarte en las redes, haces los amigos adecuados y eres bueno en la escritura, triunfarás.
 
Vamos, que tampoco he descubierto nada nuevo.
 
Yo concluiría diciendo que si tu pasión por la literatura desemboca en vender y hacerte rico, más te vale ponerte a otra cosa. Mientras que si escribes por diversión, por placer, y eres constante, los puntos del cuatro al uno irán cayendo casi sin darte cuenta.
 
 
 
 

2 comentarios:

Dara Cabrera dijo...

Más razón que un santo. Aunque cada vez más está cambiando el punto 1 "ser conocido" por el 3 "distribución eficaz". Lo cual no simplifica las cosas, pero sí las hace algo más democráticas (signifique eso lo que signifique hoy en día).

En definitiva, vamos ya a por el book trailer de Última parada: la casa de muñecas.

Ánimo amigo!!

Miguel dijo...

A este respecto mi última publicación tiene una distribución más que decente, a nivel nacional y con una tirada nada despreciable, sin embargo mi debilidad en el punto uno hace que no aparezca en cabeceras ni escaparates, ni mucho menos en catálogos o en prensa, y la novela acaba inevitablemente diluida en estanterías abarrotadas, de canto, y sin ninguna visibilidad.

El punto uno es cada vez más importante ya que el lector medio busca referentes y la publicidad junto a la promoción son los que se los dan. Las editoriales con presupuesto para ello gastan burradas en marketing y hasta en comerciales que se aseguren de que las novelas ocupan el mejor lugar posible en las librerías.

En fin, competir es difícil, pero se intenta.

Besos!